¡Ser mamá y trabajar es posible!

Ser madre no es cualquier cosa. Se trata de un papel maravilloso pero también de un trabajo que implica tiempo, paciencia y mucho amor. Algunas mujeres se dedican de lleno a los hijos y la casa, que ya es bastante, pero otras deciden seguir ejerciendo su profesión por gusto o por necesidad. Lo cierto es que combinar la responsabilidad de ser mamá con la de trabajar de forma profesional no es fácil, pero sí es posible. Para lograrlo hay que superar distintos retos, pero bien sabemos que cuando se quiere se encuentra la forma. Prueba de esto son estas cinco mujeres con quienes tuvimos la oportunidad de platicar. Esperamos que sus testimonios sirvan como motivación para las mujeres que están viviendo algo similar, o para las que no pero seguro conocen a alguien que sí.

Katia, mamá de Marcelo (3 años)

“La verdad es que esta experiencia de ser mamá y a la vez trabajar, ha sido un poco difícil. La combinación de estas dos cosas no es fácil, ya que requiere mucho tiempo, organización, dedicación y planeación. En mi caso, algo que ha sido de gran ayuda es que trabajo de manera independiente. Siendo freelance lo hace menos complicado en cierto modo, ya que puedo organizar mis horarios y adaptarlos a mis necesidades, además de que puedo trabajar desde mi casa.

En las mañanas, mientras Marcelo va al kínder, me dedico a trabajar editando en la computadora; de esta manera puedo tener tiempo para él durante las tardes, cuando llega. Creo que lo más difícil es al principio, cuando estás tratando de encontrar un horario que se adapte a lo que necesitas, pero ya una vez entrando en rutina todo se hace más sencillo. Me encanta trabajar y poder ser un ejemplo para mi hijo, viendo que todo se puede si quieres.”

Norma, mamá de Marcela (27), Eliseo (26), María José (20), Mónica (18) y Mariana (12)

“Desde un principio soñé con realizarme como mujer, formando una familia, y a la vez también como profesionista, ejerciendo mi carrera de Administración de Empresas en algún negocio propio que me permitiera tener flexibilidad de horario. Lo cierto es que para mí siempre ha sido prioritario mi proyecto familiar, y por lo mismo, en mi caso la clave ha sido tener siempre mis metas claras, priorizarlas y organizar mi tiempo en base a esto.

Es fecha en que sigo trabajando en mi negocio, el cual empecé junto con mi cuñada hace ya varios años, y que ahora llevamos con mi esposo y el suyo también. Actualmente trabajo medio tiempo, por las mañanas, de manera que asimismo me permito atender mis labores como mamá. Procuro buscar siempre estar en paz, sabiendo que con mi trabajo voy lograr lo que decida alcanzar.”

Karina, mamá de Franco (3 años)

“Cuando me embaracé de Franco primero me súper emocioné porque siempre supe que quería ser mamá y que serlo es un privilegio. Pero también me preocupé. Me puse a pensar en todo lo que quería alcanzar personal y profesionalmente, los sacrificios y cambios que debía hacer para lograrlo, y me di cuenta de que con un pequeño a mi cargo tal vez sería más complicado o hasta imposible hacerlo.

Afortunadamente, aún antes de que Franco llegara he sentido el apoyo de muchas personas que me han impulsado y hecho sentir que aún puedo hacer lo que me proponga; Iván, nuestra familia, mis amigos y mis jefes, me han ayudado de mil formas diferentes para hacer más fácil el reto de trabajar fuera de casa siendo mamá. Y claro que es duro y que hay muchos momentos en los que quisiera que las cosas fueran diferente, pero también creo que las mamás que trabajamos debemos abrirle oportunidades a las que vienen detrás de nosotros, exigiendo y creando juntos una cultura laboral en la que se nos permita hacer las dos cosas, si es lo que queremos, de una forma más natural. El día de mañana, si llego a tener una hija, quiero que de por hecho que puede ser mamá y todo lo que ella imagine a la vez.”

Any, mamá de Gabriela (26 años), Daniel (23 años) y Fernando (12 años)

“Hace algunos años, 26 para ser exactos, nos invitaron a participar en una empresa familiar. Cuando esto sucedió, mi esposo estaba trabajando, así que yo era quien debía iniciar con este proyecto. Honestamente cuando Héctor y yo planeamos tener hijos, la idea siempre fue que dejaría de trabajar para enfocarme en formar una familia y por esta razón renuncié a mi trabajo un poco antes de que naciera mi primera hija. Fue cuando Gaby tenía un año que recibimos la invitación y decidimos aceptarla y de esta forma iniciamos un negocio que hasta el día de hoy conservamos. Al principio pensamos que sería por un poco de tiempo pues no sabía si podría con el trabajo y los hijos, pero gracias a Dios las cosas se fueron acomodando y pude continuar.

Afortunadamente para mí, el tener un negocio propio me permite manejar un horario flexible y disponer de más días libres para estar con la familia. No puedo negar que a veces resultó difícil, sobre todo cuando los hijos eran pequeños y se enfermaban, pero gracias a Dios y a la valiosa ayuda de las abuelas las cosas se pudieron resolver. Agradezco a mi esposo y a mis hijos por su compresión y ayuda sin la cual no hubiera sido posible llevar esto a cabo. El tener un trabajo me hace sentir bien, pues me siento útil y he podido contribuir en la economía familiar.”

Yolanda, mamá de Anahi (37 años), Neftalí (34 años) y Doralhi (32 años)

“Agradezco que siempre hubo alguien a cargo de mis hijos para cuidarlos mientras que yo tenía que trabajar. Al principio tuvimos la ayuda de una muchacha, después recibimos apoyo de mi madre y de otros familiares; esto hizo todo más fácil. Incluso me daba el tiempo para hacer ejercicio -les recomiendo mucho que lo hagan-. En aquel entonces no había guarderías, ahora las hay y en variedad. Aún así, creo en lo personal que es mejor tener a alguien de confianza en casa que cuide de los peques. Y algo bien importante para recordar, Dios siempre ayuda a las mamás solas. Mi primer trabajo me llegó sin haber ido a buscarlo, y fue una excelente oportunidad. Esto es solo un ejemplo de que nuestro Padre Celestial siempre está al pendiente de nuestras necesidades. Échenle ganas chicas, estoy segura de que tendrán su recompensa.”

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