10 formas de alegrarte el día

De cómo es posible ser feliz aún en los días más grises.

Existe una ley de la vida que dicta que las cosas no siempre van a salir como nosotras queremos. Decepciones, enfermedades, despidos, traiciones, pérdidas y corazones rotos son solo algunos ejemplos de cuando el drama, la tragedia y la mala suerte nos hacen bolita para ya sea darnos un pequeño zape o agarrarnos a patadas en el piso. Nadie se libra.

Ya sea que estemos pasando por alguna situación difícil o simplemente amanecimos con un sentimiento melancólico que no podemos explicar, de vez en cuando nos sentimos un poquito o muy agüitadas. Y es bien fácil (y hasta sano) quedarnos en piyama todo el día con la caja de kleenex a la mano, pero llega un momento en que hay que hacerle frente a la tristeza y buscar dentro de nosotras razones para sonreír.

Yo que he vivido mi mini puñado de tragedias, te quiero compartir una pequeña lista de cosas súper fáciles que puedes hacer para mejorar tu día cuando sientes que acabas de romper el récord mundial de “los ojos más hinchados del mundo”. Son acciones muy sencillas que te pueden ayudar a ver las cosas diferente y volver a creer en el amor, la amistad, la vida y la suerte que tenemos simplemente por seguir aquí.

Cómprate flores

No necesitas que ningún hombre te compre flores, ¡créeme! Ve con tu florista local favorita y pídele un ramito de flores fragantes, o cómprate una plantita en maceta y adóptala. Las flores y las plantas no solo embellecen cualquier espacio, también contagian de vida a quienes las rodean.

 

Tómate el día y sal a pasear

Si puedes, tómate un día libre de tu rutina normal pero no te quedes en la cama llorando tus penas. ¡Mejor ponte los tenis y sal a pasear! Puedes ir a un museo, a un café al que nunca hayas ido, a una biblioteca pública, por un helado gordito o a un parque muy verde, el chiste es descubrir que el mundo sigue siendo un lugar fantástico.

Come pan dulce

Algún sabio hace mucho dijo que “las penas con pan son buenas”, y de verdad que no lo dijo por decir. El poder de una buena mordida a una concha de azúcar, una dona de vainilla o un pan danés calientito es realmente impresionante. Eso sí: ¡con una (o dos) pieza basta! No queremos que la felicidad se convierta en obesidad.

 

Canta tu canción favorita sin pudor

¡Y hasta báilala si quieres! Durante mucho tiempo canté I Get Around de The Beach Boys a todo pulmón con coreografía de mi autoría, para terror de los vecinos, Iván y Franco (que creo que ya lo bloqueó de su memoria). Y es que para mí esa canción tiene poderes curativos mágicos. Seguro tú tienes tu propia melodía terapéutica ideal para una sesión de karaoke for one.

Busca videos de animales adorables

Quién no sonríe como boba, echa gritillos cursis y quiere acariciar el monitor cuando en él se reproducen videos de cachorros, gatitos, conejos esponjosos y cualquier animal bebé tierno, torpe y súper adorable. Mis favoritos son los videos de pequeños perezosos. Búscalos y piérdete un par de horas en un mundo donde no existe más que pura ternura.

 

Empieza un nuevo hobby

Nunca es tarde para intentar ese extraño hobby que siempre has querido empezar pero que nunca te lo has propuesto verdaderamente. No importa si lo sacaste de alguna película de Wes Anderson o Jean-Pierre Jeunet, ¡se vale! Lo padre es entretenerte con una nueva actividad de la que luego puedas sentirte orgullosa.

Date tiempo para leer un buen libro

A veces, malamente, pasan días, meses, años (qué pena), sin que nos demos el tiempo para leer un buen libro. Pero eso se puede corregir. Ve y compra uno o pídele prestado a quien más confianza le tengas ese libro de sci-fi que sabes que te va a súper emocionar, esa novela romántica que te va a regresar la confianza en el amor real o ese tomo con tips para salir del hoyo.

 

Llámale a alguna amiga que extrañes

La vida adulta tiene sus rutinas, exigencias y compromisos, mismos que hacen que poco a poco veamos menos a esas personas con las que alguna vez compartimos todos nuestras risas, chismes, preocupaciones y anécdotas. Rompe el círculo vicioso y márcale o quédate de ver con esa amiga que extrañas y que hace tanto no ves. Tal vez pases una tarde recordando los buenos momentos, o salgas con un buen consejo de alguien que quieres.

Haz una lista de cosas que agradeces

Cuando crees que la vida se está pasando de lanza contigo, en lugar de contar tus miserias cuenta las cosas buenas que hoy disfrutas y que mucha gente soñaría con tener. De verdad que es un ejercicio que pone en perspectiva las cosas buenas que la vida te ha dado, y te hace valorar las bendiciones en momentos en los que te olvidas de ver el cuadro completo.

 

Apúntate como voluntario

Ya sé qué me vas a decir qué cómo puedes dar algo si tú misma estás mal. Te reto a participar como voluntaria para alguna asociación de ayuda, la que tú quieras, y verás que solo dar tu tiempo es el acto más generoso que mucha gente que pasa por problemas monstruosos va a recibir en mucho tiempo. Porque cuando nos abrimos y somos capaces de reconocer las crisis de los demás en lugar de enfrascarnos en las propias descubrimos que siempre hay algo que podemos dar y que hay gente bien fuerte que en lugar de pedir ayuda la da con su ejemplo de vida.

 

En conclusión: es bien feo sentirte triste pero está en nosotras mismas buscarle el lado bueno a las cosas y auto alegrarnos el día. Y tú, ¿qué es lo que haces cuando te sientes mal? Si tienes un nuevo tip compártelo con todas en los comentarios para también ponerlo en práctica.

Ensueño

Porque nos inspiras tú, Ensueño es el primer suavizante en México con fórmula libre de

ingredientes de origen animal, ahora con aromas más intensos.

2 comentarios

Mostrar comentarios Deja tu comentario

Leave a Reply

BACK TO TOP